Trabajos y Perfiles
 

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CÓMO HACER SEGUIMIENTO DE TUS CANDIDATURAS SIN AGOBIAR A NADIE

El silencio tras enviar el currículum casi nunca es personal. Un mensaje en el momento adecuado te devuelve al radar; tres seguidos te descartan.

Publicado el 2026-09-08 17:33:50

CÓMO HACER SEGUIMIENTO DE TUS CANDIDATURAS SIN AGOBIAR A NADIE

Envías el currículum y no recibes respuesta. Es una de las partes más frustrantes de buscar trabajo, pero el silencio casi nunca es personal: los procesos se alargan, los correos se traspapelan y a veces la vacante se congela sin que nadie avise. Un buen mensaje de seguimiento puede devolverte al radar del reclutador; tres mensajes seguidos, en cambio, te descartan. La diferencia está en el cuándo y en el cómo.

Estas son siete reglas para hacerlo bien:

1. Espera el tiempo prudente. Tras enviar una candidatura, deja pasar entre siete y diez días laborables antes de escribir. Tras una entrevista, si no te dieron un plazo concreto, entre tres y cinco días laborables. Escribir al día siguiente solo transmite ansiedad.

2. Un único mensaje, breve y concreto. Cuatro o cinco líneas bastan: recuerda el nombre del puesto, la fecha en que aplicaste o te entrevistaste y reafirma tu interés. Nada de párrafos largos ni de repetir todo el currículum.

3. Aporta algo nuevo si puedes. Un seguimiento tiene más fuerza si añade valor: una certificación que acabas de obtener, un proyecto que has terminado o una idea concreta sobre cómo contribuirías al equipo. Convierte el recordatorio en una razón para volver a mirar tu perfil.

4. Escribe a la persona adecuada. Si te entrevistó alguien en concreto, o el anuncio daba un contacto de recursos humanos, dirígete a esa persona. Un buzón genérico del tipo “empleo@empresa” debería ser tu última opción, no la primera.

5. Cuida el tono. Cordial y en positivo, siempre. “Sigo muy interesado en el puesto y quedo a vuestra disposición” funciona; “llevo dos semanas esperando una respuesta” cierra puertas. El reclutador todavía no te debe nada.

6. Ponte un límite. Si después de un segundo mensaje, pasada otra semana, sigue sin haber respuesta, pasa página. No es un no definitivo, pero no puedes construir tu búsqueda sobre un proceso que no avanza. Sigue enviando candidaturas mientras tanto.

7. Deja rastro profesional. Mantén tu perfil de LinkedIn actualizado por si el reclutador lo consulta, y si le envías una invitación para conectar, acompáñala de una nota breve y educada, no de un discurso de ventas.

El seguimiento no cambia una decisión que ya está tomada, pero sí te mantiene presente en todos los procesos que siguen abiertos y demuestra un interés real y bien gestionado. La clave es el equilibrio: insistir lo justo para que se acuerden de ti, sin cruzar la línea que convierte la constancia en incomodidad.

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